La colonia Santiago Ramírez en Torreón está nuevamente bajo agua, después de que la Laguna de Regulación desbordara, provocando severas inundaciones en el área. Este martes, se activaron los Planes DN-III-E y GN-A en las zonas más afectadas, como resultado del extraordinario volumen de agua acumulada en la ciudad.
Desesperación y Pérdidas
María Guadalupe Chávez Cobos, residente de la avenida Rincón del Macho, se encuentra en una situación desesperada. A las 16:00 horas del martes, el agua comenzó a inundar su hogar, destruyendo todas sus pertenencias. Esta es la segunda vez en siete años que su vivienda se ve afectada por una inundación, un patrón recurrente que ha dejado a los residentes pidiendo una solución definitiva.
Esther Martínez y Eduardo Félix Padilla, también afectados, se suman al clamor general de los vecinos. Piden que las autoridades aborden de manera integral el problema de la Laguna de Regulación, que parece no tener fin.
Medidas de Emergencia
El alcalde Román Alberto Cepeda González encabezó una reunión de coordinación del Plan Municipal de Atención a Lluvias y decidió declarar la emergencia en las zonas afectadas. Se ha facilitado la evacuación para los habitantes de Santiago Ramírez, así como de las colonias cercanas como Lázaro Cárdenas, Vicente Guerrero, Braulio Fernández, y otras zonas vulnerables.
A pesar de las ofertas de albergue, muchos residentes, como Guadalupe Chávez, han optado por quedarse en sus casas por temor a robos. La situación es crítica, con muebles y electrodomésticos dañados, y los residentes expresan frustración por la falta de soluciones efectivas para el drenaje y la Laguna de Regulación.
Urgencia de Soluciones
Dolores Cabrera, quien vive en la misma avenida, exige mejoras urgentes en el drenaje y en la Laguna de Regulación para evitar futuros desbordamientos. Félix Padilla, otro residente afectado, ha tomado medidas temporales colocando costales de arena para mitigar el impacto del agua, pero estos esfuerzos no han sido suficientes.
Los residentes de Santiago Ramírez coinciden en que es necesario implementar soluciones a largo plazo para evitar que la Laguna de Regulación vuelva a desbordarse y cause daños a sus viviendas y pertenencias. La situación actual refleja una crisis que requiere una respuesta rápida y efectiva por parte de las autoridades locales y estatales.

