El presidente Donald Trump anunció un acuerdo comercial integral con el Reino Unido, eliminando barreras para productos agrícolas y químicos estadounidenses. Sin embargo, EE.UU. mantendrá un arancel del 10% sobre ciertos productos británicos.
Este acuerdo marca un hito en las relaciones comerciales post-Brexit, fortaleciendo los lazos económicos entre ambos países y estableciendo un precedente para futuros tratados bilaterales. Las industrias beneficiadas incluyen la agrícola y la química, que ahora tendrán un acceso más amplio al mercado británico.

