El Festival AXE Ceremonia, uno de los eventos musicales más importantes de México, se vio marcado por una tragedia el pasado fin de semana cuando una estructura metálica colapsó en el Parque Bicentenario, causando la muerte de dos fotoperiodistas.
Las víctimas fueron identificadas como Miguel Hernández y Berenice Giles Rivera, quienes se encontraban cubriendo el evento. La emergencia ocurrió durante el primer día del festival, que celebraba su undécima edición. Ante la gravedad del incidente, las autoridades de la Ciudad de México abrieron una investigación y ordenaron la suspensión del segundo día del evento, el cual tenía programadas presentaciones de artistas como Tyler, the Creator, Massive Attack y NSQK.
El fundador del festival y director de Grupo ECO, Diego Jiménez Labora, ha sido blanco de críticas y se ha mantenido al margen de redes sociales tras el accidente. Jiménez es un empresario con experiencia en la organización de eventos musicales en México y ha estado involucrado en festivales como Trópico y Bravo, además de administrar el Auditorio BlackBerry.
La empresa organizadora, AXE Ceremonia, emitió un comunicado expresando su consternación: «Nos llena de tristeza lo sucedido y nos solidarizamos con las familias de las víctimas». Sin embargo, las protestas e indignación por el trágico suceso han llevado a un escrutinio más profundo sobre las medidas de seguridad en estos eventos.
Por su parte, el alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, visitó el Parque Bicentenario para supervisar la situación y enfatizó la importancia de esclarecer responsabilidades. Las investigaciones continúan para determinar si hubo negligencia en la instalación de la estructura que colapsó y causó la tragedia.
Este lamentable suceso ha puesto en el centro del debate la seguridad en los festivales masivos, mientras el sector del entretenimiento en México enfrenta un momento de reflexión tras la pérdida de dos jóvenes profesionales del periodismo.

