En Torreón existen aproximadamente 700 espacios públicos entre plazas, parques y camellones, sin embargo, apenas 250 de ellos cuentan con riego de agua tratada de manera regular, reveló el director de Servicios Públicos, Fernando Villarreal Cuéllar.
Actualmente, solo tres pipas abastecidas por la planta tratadora del Bosque Urbano trabajan de forma permanente para llevar agua tratada a estas áreas. Aunque el municipio dispone de seis unidades, solo la mitad opera en doble turno, lo que resulta insuficiente para cubrir la totalidad de los espacios.
“El riego ideal sería a través de líneas moradas, mucho más eficientes que las pipas, pero por ahora trabajamos con lo que tenemos. Estamos analizando junto a SIMAS la posibilidad de contratar más pipas para ampliar la cobertura”, explicó Villarreal.
Apoyo vecinal, clave para el mantenimiento
La mayoría de las plazas que no reciben agua tratada dependen del esfuerzo de los vecinos, quienes se encargan de su mantenimiento. Villarreal destacó que muchas colonias tienen comunidades organizadas que adoptan árboles, los riegan con agua reciclada de uso doméstico y colaboran en su conservación.
“El reglamento establece que el mantenimiento de los árboles frente a los domicilios, como la poda y el riego, es responsabilidad de los ciudadanos. Los espacios públicos mejor cuidados son donde la gente participa activamente”, enfatizó.
A diario, personal del municipio atiende 20 plazas, y como parte de una estrategia sustentable, los residuos de poda son triturados y reutilizados como composta, la cual será aplicada para mejorar la calidad del suelo y conservar la humedad.
Riego eficiente en áreas clave
Bosques urbanos como el Venustiano Carranza (20 hectáreas) y el Bosque Urbano (12 hectáreas) se riegan con agua tratada provista por la empresa Peñoles y la planta ubicada en el propio Bosque Urbano. Espacios emblemáticos como la Alameda Zaragoza, Plaza El Eco y Plaza Kennedy también cuentan con riego constante.
Durante la temporada de calor, el suministro de agua tratada no se suspende, y se mantiene el monitoreo constante de los espacios prioritarios. No obstante, la expansión del riego a todos los espacios sigue siendo un reto sin resolver.
Especies nativas, la mejor opción
Ante la sequía y la sobreexplotación de mantos acuíferos en la región, se insiste en la necesidad de reforestar con especies nativas y resistentes al clima extremo. El biólogo Anselmo Orona, de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), recomendó árboles como mezquites, huizaches, tronadoras, encinos y arbustos como costilla de vaca y huazumo.
«Muchas especies populares como el mazahua no soportan las altas temperaturas ni la escasez de agua. Aunque crecen rápido, requieren cuidados constantes y no son sostenibles en esta región», señaló.
La reforestación puede realizarse durante todo el año, siempre que haya compromiso en el cuidado de los árboles, especialmente durante sus primeros años de vida.

