La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó este lunes que la propuesta para avanzar hacia una jornada laboral de 40 horas semanales vaya a afectar los ingresos de los trabajadores. Durante la conferencia matutina desde Palacio Nacional, aseguró que circula desinformación sobre el tema y destacó que no se contemplan reducciones salariales ni de prestaciones con el cambio.
El planteamiento, avalado en lo general por el Senado de la República con mayoría de votos, forma parte de una reforma constitucional que pretende disminuir gradualmente la jornada actual de 48 horas a 40. El proceso legislativo continúa en la Cámara de Diputados y en congresos estatales antes de concretarse en la nueva Ley Federal del Trabajo.
Sheinbaum señaló que las versiones que sugieren aumentos en horas extra o bajas de sueldo son infundadas. Además, cuestionó la ausencia de algunos legisladores del PRI y PAN en la votación, a quienes acusó de no apoyar plenamente los derechos laborales.
La reducción de la semana laboral se diseñó como gradual, con transiciones planificadas entre 2027 y 2030. El objetivo explícito es mejorar la calidad de vida de millones de trabajadores sin afectar su remuneración, detallaron funcionarios del gobierno federal.

