La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que, en caso de que no se apruebe la reforma electoral, su gobierno cuenta con un Plan B, aunque precisó que sería una etapa posterior.
“Ya sería después, no nos adelantemos”, señaló la mandataria al referirse al escenario legislativo que enfrenta la iniciativa en el Congreso.
Sheinbaum sostuvo que la propuesta fue elaborada a partir de las necesidades del pueblo y con el objetivo de profundizar la vida democrática del país.
Indicó que la reforma busca fortalecer la participación ciudadana y ajustar aspectos del sistema electoral que, a su juicio, requieren actualización.
La presidenta reiteró que el diálogo con las fuerzas políticas continúa abierto para intentar construir consensos en torno al proyecto.
El debate legislativo definirá si la iniciativa avanza en su forma actual o si el Ejecutivo activa una alternativa en los próximos meses.

