El peso mexicano ha demostrado una notable resiliencia al mantenerse en el rango de las 18 unidades frente al dólar, mientras los mercados financieros esperan ansiosos la publicación de datos económicos clave de Estados Unidos, que se darán a conocer esta semana. Estos datos ofrecerán una visión más clara sobre el estado de la mayor economía mundial y su posible impacto en la política monetaria de la Reserva Federal (Fed).
Al cierre de las operaciones de este lunes 12 de agosto, la moneda nacional cotizaba en 18.85 unidades por dólar, reflejando una calma relativa tras una semana de alta volatilidad en los mercados. La semana pasada, los temores de que la Fed pudiera implementar recortes rápidos y bruscos en las tasas de interés para evitar una recesión profunda provocaron un impacto significativo en los mercados globales.
El índice de volatilidad Cboe, conocido como el «indicador del miedo» de Wall Street, ha retrocedido desde los niveles más altos que no se habían visto desde los primeros días de la pandemia de Covid-19. En paralelo, el yen japonés se depreció un 0.2% frente al dólar, tras haber subido la semana anterior cuando los operadores ajustaron sus posiciones bajistas en respuesta a la subida de tasas del Banco de Japón.
Mientras tanto, en Asia, los mercados reflejaron un comportamiento mixto. Los índices bursátiles de referencia de Australia y Corea del Sur registraron ganancias, mientras que los futuros de las acciones de Hong Kong cayeron ligeramente. Los contratos de acciones estadounidenses mostraron pocos cambios en las primeras operaciones asiáticas, tras una ligera recuperación del S&P 500, que subió un 0.5% el viernes pasado. Japón permaneció cerrado por un feriado nacional.
Esta semana, los mercados estarán particularmente atentos a los datos económicos de Estados Unidos relacionados con los precios al consumidor, precios al productor y ventas minoristas, que podrían ofrecer indicios sobre la dirección futura de la economía estadounidense. Chris Weston, jefe de investigación de Pepperstone Group en Melbourne, señaló que «el mercado sigue nervioso y podría retomar operaciones con enfoque en una posible recesión si los datos muestran una mayor debilidad».
En otras partes de Asia, la atención se centrará en las decisiones del Banco Popular de China sobre la tasa de préstamo a mediano plazo y en los datos de ventas minoristas y producción industrial, que serán cruciales para evaluar si la economía china está encontrando un mayor impulso.
Además, el Banco Central de Nueva Zelanda tomará decisiones sobre su política monetaria esta semana, en un momento en que su economía muestra señales de entrar en su tercera recesión en menos de dos años. Los bonos gubernamentales de Australia y Nueva Zelanda se mantuvieron estables este lunes, mientras que los bonos del Tesoro de EE.UU. permanecieron cerrados para la negociación en Asia debido al feriado en Japón.

