Un informe preliminar de un panel de expertos de la ONU, publicado este martes, ha revelado serias deficiencias en la transparencia e integridad del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela durante las recientes elecciones. Los expertos concluyeron que el CNE «no cumplió con las básicas de transparencia e integridad esenciales para la realización de elecciones creíbles». Además, el informe destaca que el órgano electoral «no siguió las disposiciones legales y regulatorias nacionales» y que todos los plazos establecidos fueron incumplidos.
Problemas en el Proceso Electoral
El informe, elaborado por cuatro especialistas electorales desplegados por la ONU en Venezuela, señala que el CNE proclamó la reelección del presidente Nicolás Maduro con el 52% de los votos para un tercer periodo de seis años, sin haber mostrado las actas electorales ni divulgado detalles de los resultados a los candidatos. Esta falta de transparencia ha suscitado fuertes críticas y descontento tanto dentro como fuera del país.
La oposición, liderada por María Corina Machado, ha rechazado los resultados oficiales y sostiene que su candidato, Edmundo González Urrutia, fue el verdadero vencedor. Las alegaciones de fraude han desencadenado protestas que han resultado en 25 muertos, 192 heridos y más de 2.400 detenidos.
Reacciones y Críticas
El informe de la ONU también resalta que, a pesar del apoyo inicial del CNE al despliegue del panel, los expertos no pudieron reunirse con la Junta Directiva del CNE antes de su partida, a pesar de una solicitud formal enviada por nota verbal.
El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, ha propuesto reformar la ley electoral para evitar la participación de observadores extranjeros en futuras elecciones, desafiando las críticas internacionales y la evaluación del Centro Carter.
Por otro lado, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos expresó su preocupación por las detenciones arbitrarias durante las protestas poselectorales y el uso desproporcionado de la fuerza, lo que ha contribuido a un «clima de miedo» en el país.

