En California, Estados Unidos, una serie de olas gigantes causaron lesiones a turistas y habitantes, a pesar de las advertencias de las autoridades locales sobre la peligrosidad de la marea alta. Aproximadamente a las 11:00 horas del viernes 29 de diciembre, olas de hasta 7 metros golpearon la costa, provocando pánico entre las personas presentes.
A pesar de las advertencias del Servicio Meteorológico Nacional de Oxnard de mantenerse alejados de la zona debido a la marea alta, algunas personas ignoraron las alarmas. Momentos de terror fueron capturados por testigos, mostrando a personas siendo derribadas por las olas mientras intentaban ponerse a salvo.
Voces de miedo se escuchaban en los videos grabados por testigos, evidenciando la intensidad inesperada del oleaje. Se reportaron ocho heridos a consecuencia de este incidente. Autoridades reiteraron su llamado a mantenerse lejos del mar, instando a la población a respetar las advertencias de seguridad para evitar accidentes

