
México se colocó como el segundo país de la OCDE con la menor proporción de deuda pública a tasa fija, informó ayer la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Según el organismo, sólo un país de la OCDE mantiene una proporción menor de deuda a tasa fija que México, lo que significa que una parte significativa del pasivo público mexicano está expuesta a variaciones de tasas de interés.
Especialistas señalaron que esta característica puede implicar riesgos y oportunidades dependiendo de las condiciones del mercado financiero internacional.
La menor proporción de deuda a tasa fija también refleja el uso de instrumentos financieros de corto plazo o indexados a tasas variables.
Autoridades de Hacienda afirmaron que esta estructura permite ajustar la deuda con mayor flexibilidad ante cambios de política monetaria, aunque reconoce que aumenta la vulnerabilidad ante incrementos abruptos de tasas.
Datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos señalan que la participación de la deuda a tasa fija en México es inferior al promedio del bloque.
El resultado ubica al país en una posición destacada, aunque expertos aconsejaron monitorear cuidadosamente la evolución de tasas globales para mitigar riesgos de costo financiero.

