El gobierno mexicano rechazó las acusaciones de dumping en la exportación de jitomate hacia Estados Unidos y anunció que buscará un acuerdo para evitar la imposición de una cuota compensatoria del 20.91 por ciento al producto nacional. Así lo informó el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué Sacristán, durante la conferencia matutina del presidente en Palacio Nacional.
Berdegué explicó que esta sanción no está relacionada con cambios recientes en la política arancelaria de Estados Unidos, sino que responde a una acusación por parte de productores de jitomate del estado de Florida, quienes aseguran que México incurre en prácticas desleales de comercio al vender por debajo del costo real, afectando su competitividad.
El secretario señaló que esta disputa no es nueva y data de 1996, cuando por primera vez se denunció ante el Departamento de Comercio estadounidense la supuesta práctica de dumping por parte de los productores mexicanos. Desde entonces, se han firmado cinco acuerdos sucesivos que suspenden la aplicación de cuotas compensatorias, el último de ellos en 2019.
Ante el anuncio del gobierno estadounidense de terminar el acuerdo actual, Berdegué confió en que en los próximos 90 días, antes de que la medida entre en vigor, se pueda alcanzar un nuevo convenio similar al de 2019 que evite la imposición de la cuota.
“El impacto principal sería para los consumidores en Estados Unidos, quienes tendrían que pagar casi 21 por ciento más por un producto que en seis de cada diez ocasiones proviene de México”, advirtió el funcionario, destacando que ningún otro país tiene el nivel de producción de jitomate que posee México.
En ese sentido, la presidenta Claudia Sheinbaum expresó su respaldo a los productores mexicanos y criticó que la notificación sobre la medida no fuera dirigida a instancias gubernamentales como la Cancillería, la Secretaría de Economía o la propia Sader, sino únicamente a la representación legal de los exportadores. “Eso está mal, debieron haber notificado al gobierno de México”, afirmó.
Sheinbaum reiteró que el precio al que México vende jitomate a Estados Unidos es el precio real, sin subsidios, a diferencia de algunos productos estadounidenses importados por México. Señaló que este tipo de procedimientos se ha repetido en otras ocasiones y que México ha salido bien librado.
“En caso de que se aplique la sanción, el jitomate mexicano seguirá exportándose porque no tiene sustituto”, enfatizó la mandataria.
Además, el secretario Berdegué mencionó que México mantiene actualmente dos investigaciones activas por dumping: una contra los productores de pollo estadounidenses —cuyo proceso concluyó en 2012 sin la imposición de sanciones— y otra reciente sobre las importaciones de pierna de cerdo. No obstante, descartó por el momento que México tome medidas recíprocas, ya que aún existe margen para la negociación.

