
Max (Marx) Arriaga, exdirector general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), declaró que no dejará su cargo hasta recibir un oficio formal que confirme su destitución.
Arriaga aseguró que, aunque la SEP ya nombró a su sucesora, seguiría cumpliendo con sus funciones y permanecerá en su oficina porque su contrato aún está vigente hasta que le entreguen por escrito la terminación de su encargo.
El exfuncionario también negó estar “atrincherado” por voluntad propia, y explicó que su permanencia en las instalaciones responde a que aún no ha recibido la documentación oficial que ponga fin a sus funciones.
Esta postura generó un foco de atención pública mientras se definía el proceso de entrega-recepción con la nueva titular de esa dirección dentro de la SEP.
Sin embargo, poco después recibió finalmente el oficio de destitución y abandonó las oficinas tras varios días de tensión por la situación administrativa.
Su caso ha abierto debate sobre los procedimientos administrativos en dependencias federales y cómo se hacen efectivos los cambios de cargo en puestos de confianza.

