
El esquiador mexicano Allan Corona escribió una página histórica para el deporte nacional al debutar este viernes en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026.
Corona compitió en la prueba de 10 km de esquí de fondo (salida por intervalos) y concluyó en la posición 105 con un tiempo de 28:33.9, cerrando su participación con entrega y carácter, pese a que no estuvo cerca de las preseas.
Más allá del resultado
La participación del fondista mexicano representa mucho más que una posición en el marcador. Al cruzar la meta, Corona no sólo coronó su sueño de niño por convertirse en atleta olímpico, sino que también mostró orgullo y espíritu deportivo, dejando una imagen inspiradora para jóvenes que buscan abrirse camino en disciplinas poco habituales para México.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando esperó en la línea final a su amigo y compañero sudafricano, con quien compartió gestos de respeto y camaradería tras concluir la carrera, un gesto que refleja los valores olímpicos de fraternidad y respeto entre competidores.
La experiencia en Italia no sólo marca un logro personal para Corona, sino que también contribuye a dar visibilidad al esquí de fondo y los deportes invernales en México, mostrando que con dedicación y esfuerzo los atletas pueden competir al más alto nivel, incluso en escenarios donde nuestro país no suele figurar.

