La inflación en el Reino Unido disminuyó en abril, alcanzando su nivel más bajo en casi tres años. Esta caída se debe en gran medida a la reducción en los precios de la energía y los alimentos, según la Oficina Nacional de Estadísticas del Reino Unido.
La baja inflación ha sido recibida con alivio por parte de los consumidores y las empresas, quienes han enfrentado un periodo prolongado de altos costos. Sin embargo, los economistas advierten que la situación aún es volátil y que es crucial seguir monitoreando los indicadores económicos en los próximos meses.

