El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció el lunes que tiene «una propuesta» para la liberación de los rehenes en Gaza durante una reunión con las familias de algunos de los cautivos. Esta declaración se produce después de que surgieran informes sobre un plan propuesto por Catar y Egipto para nuevas negociaciones entre Israel y Hamás, que incluirían un alto el fuego y la retirada de tropas israelíes de Gaza, con la condición de que Hamás libere a los rehenes en un plazo de 90 días.
Netanyahu negó que haya una propuesta real de Hamás y rechazó «rotundamente» el plan propuesto por Catar y Egipto, argumentando que implicaría la «rendición» de Israel ante Hamás.
A pesar de la negativa de Netanyahu, las tensiones han aumentado en los últimos días, especialmente después de que tres migrantes se ahogaran en una sección del río Grande a la cual los agentes federales no tenían acceso debido a bloqueos impuestos por funcionarios estatales.
El plan propuesto por Catar y Egipto establece un alto el fuego duradero, durante el cual Hamás liberaría a todos los rehenes civiles, e Israel excarcelaría a cientos de presos palestinos, se retiraría de las ciudades gazatíes y permitiría la libertad de movimiento en el enclave, entre otras medidas. El plan se llevaría a cabo en tres fases, y la tercera etapa implicaría la retirada de las tropas israelíes a la frontera de Gaza.
El anuncio de Netanyahu ha generado controversia, y las familias de los cautivos expresaron su descontento, llegando a acampar frente a su residencia en Jerusalén en busca de un «acuerdo inmediato» que garantice la liberación de sus seres queridos.
A pesar de la oposición, Netanyahu destacó la necesidad de pruebas de que las medicinas entregadas por Catar y Francia han llegado a los cautivos en Gaza.
Las tensiones persisten en la región mientras Israel y Hamás enfrentan desafíos para llegar a un acuerdo que resuelva la situación de los rehenes y establezca un camino hacia la estabilidad en la zona.

