Buenos Aires, Argentina — La cantante, compositora y sanadora argentina Luvi Torres falleció tras una prolongada batalla contra el cáncer, enfermedad que decidió enfrentar exclusivamente con prácticas alternativas y medicina ancestral, alejándose de tratamientos médicos convencionales. Su muerte ha generado conmoción tanto en el ámbito artístico como en los círculos de salud y espiritualidad, donde su historia ha sido ampliamente debatida.
Luvi Torres era conocida por su enfoque místico y espiritual de la música. Durante años promovió el uso de sonidos ancestrales, el canto intuitivo y el chamanismo como herramientas de sanación emocional y física. Cuando fue diagnosticada con cáncer, eligió no someterse a quimioterapia ni radioterapia. En su lugar, optó por lo que ella llamó un proceso de «curación energética y espiritual», asegurando en repetidas ocasiones sentirse en recuperación.
A pesar de que sus seguidores respetaron su decisión y compartieron sus enseñanzas, también surgieron voces críticas desde la comunidad médica, que advirtieron sobre los riesgos de rechazar intervenciones clínicas ante enfermedades avanzadas como el cáncer. Su caso reabrió el debate sobre la influencia de las terapias alternativas, el poder de las creencias personales y la delgada línea entre fe, autonomía y negligencia médica.
La partida de Luvi Torres ha dejado un vacío en el universo artístico latinoamericano. Su legado como artista y maestra espiritual permanecerá en las comunidades que abrazaron su mensaje, aunque su historia también se ha convertido en una llamada de atención sobre la necesidad de tomar decisiones informadas y equilibradas cuando se trata de salud.
Familiares, amigos y seguidores le rindieron tributo a través de redes sociales, compartiendo sus canciones y recordando su luz, sensibilidad y convicción. La comunidad artística argentina lamenta profundamente su pérdida.

