En medio de la crisis poselectoral en Venezuela, las potencias de izquierda de América Latina—Colombia, México y Brasil—avanzan con cautela hacia una solución negociada. Los presidentes Gustavo Petro, Andrés Manuel López Obrador y Luiz Inácio Lula da Silva se reunieron por videoconferencia este jueves para discutir una estrategia común. El plan incluye presionar al régimen de Nicolás Maduro para que entregue las actas de votación y fomentar una negociación directa entre Maduro y el opositor Edmundo González, excluyendo a María Corina Machado, figura prominente de la oposición.
Presión para Entregar Actas y Negociación Directa
Uno de los objetivos centrales es asegurar la entrega de las actas de votación, que aún no han sido publicadas oficialmente cinco días después de las elecciones. Además, los presidentes han acordado que el diálogo debe centrarse en Maduro y González, en lugar de en Machado, quien ha acaparado la atención como la principal líder opositora. La estrategia busca evitar que la negociación quede estancada por la postura radical de Machado, inhabilitada por el chavismo y vista por Maduro como un obstáculo insuperable.
Desafíos en la Negociación
La exclusión de Machado es un punto delicado. A pesar de que González fue el candidato oficial de la oposición tras la inhabilitación de Machado, su desconocido perfil se ha vuelto prominente debido a su asociación con ella. Los presidentes consideran que, si se confirma un fraude electoral, González sería el legítimo ganador. Sin embargo, persuadir a Machado para que se mantenga en un perfil bajo es una tarea compleja.
Las recientes declaraciones del CNE confirmaron la victoria de Maduro con el 51.9%, mientras que la oposición presenta un conteo alternativo que otorga la victoria a González con un 67%. Este desacuerdo aumenta la presión para una resolución.
Reacciones Internacionales y Desafíos Adicionales
La estrategia de los tres países se complica por el reconocimiento de Edmundo González como ganador por parte de Estados Unidos. López Obrador criticó esta postura como imprudente y una complicación para el diálogo con el chavismo. Los presidentes latinoamericanos prefieren avanzar sin la influencia adicional de Washington y buscan una negociación menos confrontacional.
Adicionalmente, una llamada pública del presidente chileno Gabriel Boric a Petro provocó una breve crisis diplomática, que fue resuelta con rapidez para evitar daños irreparables a las negociaciones.
Posibles Encuentros y Condiciones de Acuerdo
El plan de negociación podría incluir una reunión directa entre Maduro y González, con opciones de ubicación aún en debate. El Palacio de Miraflores es considerado poco probable debido a su atmósfera intimidatoria. En su lugar, se evalúan alternativas neutrales para el encuentro.
Los negociadores también consideran la posibilidad de un acuerdo con garantías de no persecución política para los líderes chavistas, similar a una amnistía. Sin embargo, existe desconfianza sobre si este enfoque busca simplemente dilatar el proceso y mantener al chavismo en el poder.

