Las críticas que apuntan al papel financiero de Sergio Pérez en su permanencia en Red Bull se han intensificado. Sin embargo, Christian Horner, jefe del equipo, ha rechazado firmemente estas especulaciones, desmintiendo cualquier influencia económica en la posición del piloto mexicano en la escudería campeona.
Recientemente, tras comentarios de Mika Hakkinen sobre la relevancia del mercado mexicano, Horner fue cuestionado en Speedcafe sobre la posible pérdida de «ingresos considerables» si prescindieran de Pérez, una idea que descartó rotundamente. «Cualesquiera que sean los patrocinadores que tengamos, son totalmente independientes de cualquier piloto», afirmó. Horner subrayó que la presencia de Pérez en el auto se basa en méritos deportivos y en su idoneidad para trabajar junto a Max Verstappen, desligándolo por completo de cualquier asociación financiera.
A pesar de los rumores, la continuidad de Pérez en Red Bull no está garantizada únicamente por su destreza en pista. Horner adelantó la posibilidad de renovar su contrato hasta 2025, pero dejó claro que esto dependerá exclusivamente del rendimiento de Pérez. «Es el asiento que Checo deberá ganar o perder. Mucho dependerá de cómo le vaya la próxima temporada», enfatizó.
Horner enfatizó el respaldo otorgado a Pérez durante la temporada 2023, a pesar de los resultados adversos, indicando que ese apoyo se mantendrá en 2024. La intención es continuar respaldándolo, considerando una renovación si las condiciones son favorables al final de la próxima temporada.
La incertidumbre rodea el futuro de Pérez en Red Bull, pero Horner reafirma que el talento no escasea dentro del equipo y más allá de él, mostrando una postura firme respecto a la evaluación de rendimiento como el único criterio que determinará la permanencia del piloto en la escudería.

