En un reciente informe, la Organización de Estados Americanos (OEA) ha declarado que los resultados electorales anunciados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela no pueden ser reconocidos debido a una serie de irregularidades y falta de transparencia. El informe de 23 páginas indica que el CNE no ofreció detalles sobre el conteo de papeletas al declarar como ganador al presidente Nicolás Maduro, lo que levanta serias dudas sobre la legitimidad del proceso electoral.
La OEA señaló varios factores que impiden otorgar «reconocimiento democrático» a los resultados, incluyendo la resistencia del CNE a permitir la observación tanto nacional como internacional, y la restricción de la entrada de testigos de la oposición a los centros de votación. Además, se destacó una «contradicción entre los porcentajes anunciados y los ejercicios de verificación ciudadana», lo cual sugiere una manipulación en los resultados presentados.
El informe también acusa al gobierno de Maduro de persecución política contra líderes de la oposición. En particular, se menciona el caso de María Corina Machado, quien ganó las primarias principales de la oposición pero fue inhabilitada como candidata, un acto visto como un intento de silenciar a la disidencia.
En respuesta, Nicolás Maduro ha declarado que su administración ha evitado «un baño de sangre» en el país, aunque no abordó directamente las acusaciones de irregularidades electorales y manipulación. La situación sigue siendo tensa, con una comunidad internacional cada vez más crítica del régimen de Maduro y su manejo del proceso electoral.

