Tras un periodo de estancamiento a finales de 2023 y principios de 2024, los indicadores cíclicos sugieren un retorno al crecimiento moderado en la segunda mitad del año.
El Sistema de Indicadores Compuestos del Inegi señala un avance en febrero, con el indicador adelantado superando su tendencia de largo plazo. Este progreso se atribuye al aumento en la confianza empresarial, el desempeño del IPC y del índice accionario estadounidense S&P 500, junto con la tendencia positiva en el empleo en las manufacturas.
Sin embargo, factores como la contracción del tipo de cambio y la tasa de interés aún obstaculizan un crecimiento más dinámico. Por otro lado, el indicador coincidente, que refleja el estado actual de la economía, mostró un agotamiento con seis lecturas consecutivas de caídas.
El desempeño negativo en componentes clave como el IGAE, los trabajadores permanentes asegurados en el IMSS y la actividad industrial indican una debilidad persistente en la economía nacional.

