La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) ha expresado su condena ante los recientes cierres ferroviarios en Eagle Pass y El Paso, Texas. Jorge Reyes Casas, presidente de Coparmex en La Laguna, denunció estos cierres como perjudiciales para ambas naciones y llamó a las autoridades mexicanas y estadounidenses a revertir estas medidas.
El cierre unilateral de cruces ferroviarios se produjo como respuesta a un aumento en el número de migrantes que cruzaban la frontera en tren, según informó la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. Estos cierres se suman a otros ya existentes en lugares como San Diego, San Ysidro, Lukeville, y el más reciente en el puente Córdova-Américas.
La medida ha tenido un impacto económico severo, afectando ingresos por más de 2 mil millones de dólares en mercancías. Coparmex alerta sobre la gravedad de la situación, ya que México importa el 25% de maíz amarillo y el 63% de pasta de soja a través de estos puntos fronterizos. Además, el 45% de los carros ferroviarios destinados a México atraviesan estas zonas, generando congestión y afectando a más de 10 mil carros.
Coparmex subraya que estas acciones representan una amenaza para la confianza entre países y ponen en riesgo tanto la economía como vidas humanas. El organismo empresarial insta a evitar cálculos políticos en medio de la crisis migratoria y destaca la importancia de buscar soluciones a través del diálogo y la atención a las causas fundamentales de la migración.
Jorge Reyes Casas, en representación de Coparmex, hace un llamado urgente a las autoridades de México y Estados Unidos para revertir los cierres fronterizos. Destaca la necesidad de abordar la crisis migratoria mediante estrategias que respeten la integridad económica y social de ambas naciones, reafirmando la importancia del diálogo constructivo en este contexto.
El mensaje de Coparmex resalta la gravedad de las repercusiones económicas y humanitarias de los cierres fronterizos y aboga por un enfoque colaborativo y resolutivo para abordar los desafíos de la migración. La crisis actual exige una respuesta que equilibre la seguridad fronteriza con el respeto a los derechos humanos y las necesidades económicas.

