
La Cámara de Diputados aprobó en lo general la llamada Ley de Modernización Laboral, una reforma que busca actualizar el marco jurídico en materia de empleo y condiciones de trabajo en el país.
El dictamen fue avalado por mayoría en el pleno, tras un debate en el que legisladores oficialistas defendieron la iniciativa como un paso hacia la competitividad y la formalización del empleo. La discusión en lo particular continuará para analizar reservas y posibles modificaciones.
De acuerdo con el proyecto, la reforma contempla ajustes en esquemas de contratación, regulación del trabajo digital y fortalecimiento de mecanismos de conciliación laboral. También incluye medidas orientadas a simplificar trámites y reducir cargas administrativas para empleadores.
Diputados de oposición expresaron preocupaciones sobre el impacto en derechos adquiridos y pidieron garantizar que no exista retroceso en materia de estabilidad y seguridad social. Señalaron que vigilarán la redacción final de los artículos reservados.
La propuesta forma parte de la agenda económica impulsada por el Gobierno federal para modernizar el mercado laboral y atraer inversión. Sus impulsores argumentan que armoniza la legislación mexicana con estándares internacionales.
Una vez concluida la votación en lo particular, el dictamen será turnado al Senado para su análisis y eventual aprobación. De ser avalado sin cambios, entrará en vigor tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

