El número de muertos y heridos en la Franja de Gaza ha alcanzado cifras preocupantes debido al enfrentamiento entre el Ejército israelí y el grupo islamista Hamás. Según el Ministerio de Sanidad del enclave palestino, se reportan 21,110 muertos y 55,243 heridos, en su mayoría niños y mujeres, marcando un aumento considerable en la tragedia humanitaria.
En las últimas 24 horas, se registraron 16 masacres por parte de las fuerzas israelíes, cobrando la vida de 195 personas y dejando a 325 heridos, según indicó Ashraf al Qudra, vocero del ministerio controlado por Hamás.
Las fuerzas israelíes han intensificado su ofensiva en Jan Yunis, apuntando hacia Yahya Sinwar, líder de Hamás en Gaza. Se denuncia el asedio y aumento de ataques al Complejo Médico Naser, con temores de repeticiones de estrategias previas de desmantelamiento de instalaciones hospitalarias fundamentales.
El conflicto ha afectado gravemente a la población civil, con bombardeos que alcanzaron un edificio residencial cercano al hospital Al Amal, dejando numerosos muertos y heridos. Se ha instado a la intervención internacional para proteger a los afectados y garantizar la seguridad de instalaciones médicas y civiles.
A pesar de la presión internacional por un alto el fuego, Israel continúa su ofensiva, generando una crisis humanitaria sin precedentes en Gaza. La escasez de suministros básicos, colapso de hospitales y desplazamiento masivo han empeorado la situación, mientras instituciones sanitarias internacionales buscan brindar asistencia en medio de la devastación.
La guerra, que inició el 7 de octubre, ha resultado en un gran número de desplazados internos, desaparecidos y una impactante destrucción en la región, evidenciando una crisis humanitaria urgente que requiere atención internacional para aliviar el sufrimiento de la población civil atrapada en medio del conflicto.

