La inflación en México retomó su tendencia alcista durante el mes de octubre, impulsada principalmente por el incremento en los precios de productos agropecuarios, especialmente frutas y verduras, que han mostrado una notable volatilidad debido a las afectaciones climáticas recientes. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una variación mensual de 0.55% en octubre, lo que elevó la tasa anual de inflación a 4.76%, interrumpiendo tres meses consecutivos de desaceleración.
Este repunte se explica por los severos choques de oferta que han impactado al componente no subyacente del índice, particularmente en los precios de los alimentos frescos. En su análisis, la firma Monex señaló que la volatilidad de los precios de frutas y verduras, afectadas por fenómenos climáticos, ha dificultado una caída sostenida en la inflación.
A pesar de que la inflación se mantiene por encima del objetivo del Banco de México (Banxico), de un 3% +/- 1 punto, las autoridades monetarias han comenzado a reducir su tasa de interés en un intento por contrarrestar las presiones inflacionarias. En su reunión de política monetaria de septiembre, Banxico recortó su tasa en 25 puntos base, dejándola en 10.50%. Esta fue la segunda baja consecutiva, sumando 75 puntos base en lo que va del año. Se espera que en la próxima reunión, el 14 de noviembre, el banco central nuevamente baje la tasa de interés en 25 puntos base.
Aceleración del índice no subyacente
El informe de Inegi también revela que el índice no subyacente experimentó una aceleración en su tasa anual, pasando de 6.50% a 7.68%. En este rubro, los precios de los productos agropecuarios aumentaron en 10.92%, destacando un incremento del 15.90% en frutas y verduras. Este repunte refleja la recuperación de la tendencia alcista de los precios, que había sido interrumpida en agosto y septiembre, y que ahora exhibe variaciones de doble dígito.
Por otro lado, los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno aumentaron 4.62%, contribuyendo también al alza en la inflación general.
En contraste, el índice subyacente, que excluye los bienes y servicios más volátiles, mostró una desaceleración al pasar de 3.90% a 3.80%. Dentro de este índice, las mercancías aumentaron 2.81% en su precio anual, mientras que los servicios se encarecieron en 4.98%.
A pesar de la moderación en las mercancías y el ligero retroceso en los servicios, la inflación continúa siendo una preocupación para la economía mexicana, enfrentando un panorama incierto en los próximos meses debido a la volatilidad de los precios y los factores externos que siguen afectando la estabilidad financiera.

