Un caso que expone riesgos laborales, vacíos legales y exigencia de justicia social
Por Redacción Soy Laguna
Introducción
El caso de Carlos Gurrola Arguijo, “Papayita”, no es sólo una tragedia aislada; es un espejo de las condiciones laborales y los protocolos de seguridad en empresas de gran presencia en la Comarca Lagunera. Su muerte, tras ingerir una sustancia tóxica en su centro de trabajo, ha generado indignación social y exigencias de justicia que hoy alcanzan las más altas esferas del gobierno federal.
Quién era “Papayita”
Carlos Gurrola Arguijo, de 47 años, era un trabajador apreciado por su comunidad. Se desempeñaba en labores de limpieza dentro de la tienda H-E-B Senderos de Torreón, contratado por la empresa subcontratista Multiservicios Rocasa. Vecinos y compañeros lo describen como “alegre, trabajador y buen amigo”, con más de una década de experiencia en tareas de mantenimiento.
La tragedia
El 30 de agosto de 2025, Carlos comenzó a sentirse mal después de beber de un envase que, según versiones de testigos, contenía desengrasante vaciado previamente en una botella. Tras días de agonía en la Clínica 71 del IMSS, murió el 18 de septiembre, con severos daños en vías respiratorias y pulmones.
La hipótesis inicial hablaba de una “broma” de compañeros de trabajo, pero las investigaciones oficiales aún no acreditan dolo.
Investigación oficial: lentitud y dudas
La Fiscalía General de Coahuila informó que investiga el caso como presunto homicidio, pero hasta el momento “no hay indicios de que la sustancia haya sido colocada intencionalmente”. La carpeta fue turnada al área de homicidios y se recaban testimonios y videos internos.
Esta versión ha sido rechazada por familiares, quienes denuncian acoso laboral previo y omisión de protocolos de seguridad dentro del centro de trabajo.
Responsabilidades en juego
Aunque H-E-B México afirmó que “colabora con las autoridades”, los manifestantes exigen acceso a las cámaras de vigilancia y a reportes internos para aclarar cómo llegó la sustancia tóxica al área de trabajo.
Especialistas en derecho laboral consultados por Soy Laguna señalan que, aun con subcontratación, la empresa usuaria tiene obligaciones de supervisar condiciones seguras, proporcionar capacitación y garantizar protocolos de emergencia.
Indignación social y respuesta oficial
Vecinos y organizaciones sociales han realizado vigilias y marchas frente a la tienda, portando pancartas con la frase “Justicia para Papayita”.
La Presidenta Claudia Sheinbaum reconoció públicamente el caso y aseguró que su gobierno “no parará hasta garantizar que no se repita una tragedia así”.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos también abrió un expediente para revisar posibles violaciones a derechos laborales y humanos.
Más allá del caso: un problema estructural
La muerte de Papayita revive un debate nacional sobre precarización laboral, subcontratación y protocolos de seguridad industrial. Expertos advierten que miles de trabajadores de limpieza, seguridad y mantenimiento se exponen diariamente a sustancias peligrosas sin la debida señalización ni capacitación.
Para la Comarca Lagunera, el caso representa un llamado urgente a revisar políticas laborales y a exigir transparencia en la cadena de responsabilidades empresariales.
Conclusión: la exigencia de justicia
La historia de Carlos Gurrola Arguijo trasciende lo individual. Es un grito colectivo para que las empresas y las autoridades asuman su deber. La sociedad lagunera no olvida, y la revista Soy Laguna refrenda su compromiso de dar voz a quienes exigen verdad, reparación y garantías de no repetición.
💬 “Papayita no murió por accidente; murió porque algo falló en el sistema. Y eso nos involucra a todos”.

