
Mantener vínculos afectivos y sociales fuertes como con la pareja, familia o amigos no solo mejora el ánimo, sino que también puede influir positivamente en la salud cardiovascular, según revela una investigación publicada recientemente.
Un estudio revisado por expertos del Canadian Journal of Cardiology encontró que las relaciones íntimas y el apoyo mutuo en pareja pueden favorecer mejores hábitos de salud relacionados con el corazón, como una alimentación más equilibrada y la adherencia a la actividad física y los medicamentos prescritos.
Los investigadores analizaron más de 100 estudios que involucraron a más de 14 000 parejas. Aunque los cambios en indicadores clínicos como los lípidos en sangre fueron modestos, hasta en un 77 % de los casos las parejas mejoraron los comportamientos saludables que son cruciales para la rehabilitación cardiaca.
Los beneficios no se limitan a quienes tienen pareja: vínculos sociales fuertes con amigos y familiares también están asociados con reducciones en el riesgo de enfermedades cardiovasculares y mortalidad prematura. Estudios anteriores han señalado que personas con relaciones sociales sólidas tienen tasas de supervivencia más altas que quienes están aislados.
Especialistas subrayan que, además de una dieta sana, ejercicio regular y controles médicos, nutrir relaciones afectivas puede ser un elemento clave en la prevención y recuperación de enfermedades del corazón una perspectiva que incorpora aspectos emocionales y sociales en el cuidado integral del organismo.

