En medio de la votación para la ratificación de la fiscal capitalina, Ernestina Godoy Ramos, en el Congreso local, el jefe de Gobierno, Martí Batres, emitió una advertencia clara: aquellos que voten en contra enfrentarán un «costo muy elevado». Hace cuatro años, todos votaron a favor del nombramiento de Godoy como titular de la FGJ-CDMX.
«La verdad va a ser, para quienes voten en contra, un costo muy elevado porque todos votaron cuando se nombró a la fiscal, ¿cuál es la razón ahora? La razón son las investigaciones que se hicieron sobre la corrupción inmobiliaria, entonces votar en contra de la ratificación de la fiscal va a representar un costo muy elevado», afirmó Batres.
El mandatario capitalino dejó claro que la responsabilidad de aprobar la ratificación recae en los diputados y reiteró su respaldo a la fiscal. Advirtió que votar en contra podría interpretarse como un respaldo a la idea de que la corrupción es un derecho, instando a que se juzgue a quienes cometan actos indebidos.
«No veo en absoluto ninguna razón por la que no deba ser ratificada la fiscal. O sea, una fiscalía que reduce los secuestros en un 80%, evidentemente es una buena labor, pero además disminuyeron todos los delitos de impacto durante los cuatro años de la fiscalía; disminuyeron los homicidios, disminuyeron los secuestros, las lesiones con arma de fuego, el robo con violencia, en fin», destacó Batres.
La votación se lleva a cabo en un ambiente tenso, y la advertencia de Batres añade presión a los legisladores que deben tomar la decisión sobre la ratificación de Ernestina Godoy como fiscal.

