El gobierno de Estados Unidos ha revocado el permiso humanitario de una niña mexicana con una enfermedad grave, lo que pone en riesgo su tratamiento médico.
La menor, quien recibía atención especializada en un hospital de Texas, ahora enfrenta la posibilidad de ser deportada a México, donde no tiene acceso a los mismos cuidados médicos. Organizaciones de derechos humanos han condenado la decisión y han solicitado al gobierno estadounidense que reconsidere el caso.
El gobierno mexicano ha expresado su preocupación y ha ofrecido apoyo a la familia de la niña. Mientras tanto, abogados especializados en migración han iniciado acciones legales para intentar revertir la revocación del permiso humanitario.

