Ciudad de México.— Ocho hombres armados irrumpieron el domingo en el domicilio de la madre de Reyna Rodríguez, jueza de Distrito del Poder Judicial de la Federación, en el estado de Guanajuato. Durante varios minutos mantuvieron encañonados a sus familiares. El hecho ha generado preocupación y sospechas, dado que la juzgadora ha manifestado públicamente su postura crítica frente a la reforma judicial impulsada recientemente.
María Emilia Molina, magistrada y presidenta de la Asociación Mexicana de Juzgadoras, confirmó el incidente tras conversar con Rodríguez, quien se mostró profundamente consternada por lo ocurrido. “Toda la familia se alteró… estuvieron encañonados un buen rato. Los ocho hombres —quizá más— no todos estaban dentro de la casa; algunos se quedaron en la puerta y otros en un vehículo. Esto sucedió a principios de la tarde”, relató Molina.
Al ser cuestionada sobre si los agresores sustrajeron algún objeto del domicilio, la magistrada señaló que no. “Pareciera que no iban a cometer otro delito más allá de pegarles un susto o dar algún aviso”, dijo, aunque precisó que no podía confirmar si hubo algún tipo de mensaje durante el incidente, ya que la investigación sigue en curso.
En un comunicado emitido el domingo, la Asociación Mexicana de Juzgadoras expresó su indignación y condenó lo que calificó como un ataque cobarde en contra de la familia de la jueza. “No queremos pensar que este hecho constituye una forma de represalia o persecución derivada de su postura crítica y visible frente a la reforma judicial actualmente en curso. Sin embargo, dada la gravedad del contexto y los ataques sistemáticos al Poder Judicial en los últimos meses, es indispensable que las investigaciones incluyan esta línea de análisis con total seriedad y sin dilación”, advirtieron.
El organismo exigió a las autoridades federales y estatales una investigación pronta y transparente, sin descartar ninguna hipótesis, así como la implementación de medidas de protección inmediatas para la jueza, sus familiares y otras juzgadoras que pudieran estar en riesgo. Además, pidió esclarecer las motivaciones detrás del ataque, considerando la naturaleza sensible de los casos que ha atendido Rodríguez y su participación en el debate público sobre el futuro del Poder Judicial.
También solicitaron establecer un protocolo especializado de seguridad para mujeres juzgadoras, a fin de prevenir futuras agresiones.
“La agresión no sólo vulnera la seguridad de una servidora pública y de su núcleo más íntimo, también atenta contra el principio del Estado de derecho y la integridad de quienes imparten justicia en el país”, concluyó el posicionamiento.

