El encanto de Japón como destino turístico se ha intensificado gracias a la debilidad del yen frente al dólar y al euro, atrayendo a un número récord de visitantes extranjeros. Este fenómeno ha llevado a los turistas a gastar su dinero en una variedad de productos y experiencias, desde kimonos hasta cenas de lujo.
La depreciación del yen ha impulsado el consumo entre los turistas, quienes encuentran los precios más atractivos debido a la conversión favorable de sus monedas. Por ejemplo, los visitantes han expresado su sorpresa al descubrir que pueden adquirir artículos como zapatos, cosméticos y ropa a precios más bajos que en años anteriores.
Esta tendencia ha sido especialmente notable en el sector minorista, donde los comerciantes locales han visto un aumento en las ventas de productos tradicionales japoneses, como kimonos y cuchillos artesanales. Además, los turistas están dispuestos a gastar más durante su estadía, lo que ha impulsado el gasto per cápita en un 52% en comparación con años anteriores.
El impacto económico de esta tendencia se ha extendido más allá del sector minorista, afectando también a la industria hotelera y de servicios. A pesar de las preocupaciones sobre el malestar local debido a la saturación de tiendas y restaurantes, los expertos sugieren que Japón seguirá siendo un destino turístico atractivo, incluso si la tendencia del yen se revierte en el futuro.
En resumen, la debilidad del yen ha transformado a Japón en un destino más accesible y atractivo para los turistas extranjeros, impulsando el gasto y generando un impacto positivo en la economía del país.

