Este miércoles 13 de agosto de 2025, un dron estadounidense del modelo MQ-9B “Guardian” sobrevoló en círculos la zona boscosa entre Valle de Bravo y Tejupilco, en el Estado de México. El aparato, operado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos, despegó desde el aeropuerto regional de San Angelo, Texas, en una misión que, aunque inusual, fue realizada según autoridades mexicanas a petición del gobierno mexicano.
Según Flightradar24, el dron, identificado como CBP-113 (call-sign TROY701), efectuó varias circunvoluciones a unos 24,000 pies de altura sobre esta región, un punto estratégico donde operan células de La Nueva Familia Michoacana.
El Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aclaró que no se trató de una aeronave militar, sino de «un avión no tripulado que vuela a petición específica de una institución del Gobierno de México”, sin revelar detalles sobre la naturaleza de la misión.
Este episodio sucede en un contexto de cooperación bilateral en materia de seguridad y lucha antidrogas: vuelos de vigilancia en México por parte de drones estadounidenses han existido desde hace años, dirigidos a la localización de laboratorios de fentanilo y la captura de líderes de cárteles. Sin embargo, la presión política reciente, como la designación de organizaciones delictivas como “terroristas extranjeros” por parte del gobierno de EE. UU., ha tensionado la colaboración.
Conclusión
Aunque la presencia del MQ-9B en Valle de Bravo puede despertar preocupación, el gobierno mexicano insiste en su carácter coordinado y legal. No obstante, la falta de información precisa sobre su objetivo reaviva el debate sobre soberanía, seguridad y transparencia en la cooperación binacional.

