El gobierno de Oaxaca ha condenado enérgicamente el asesinato del presidente municipal de Chahuites, Joaquín Martínez López (PVEM), ocurrido la noche del lunes en este municipio de la zona oriente de la región del Istmo de Tehuantepec, colindante con Chiapas.
Jesús Romero López, secretario de Gobierno, reprobó este acto de violencia y anunció que se ha solicitado a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) que priorice las investigaciones en torno a este caso.
«Nos reunimos con la Fiscalía General del Estado, con los cuerpos de seguridad, y se determinó actuar con celeridad conforme a lo que establece la ley y dar con los responsables del crimen», afirmó.
Según Romero, el municipio de Chahuites no está considerado como una zona de alerta o «foco rojo» durante el inicio del proceso electoral. No obstante, señaló que no se pueden sacar conclusiones precipitadas sobre si este asesinato está relacionado con las elecciones.
«Existe un protocolo establecido por la Mesa Operativa de Seguridad Electoral tanto a nivel estatal como federal, y se otorgan medidas de seguridad basadas en los indicadores de conflictividad en los municipios. El presidente municipal de Chahuites no iba a contender por ningún cargo de elección popular, pero este hecho no deja de impactar en la situación política de la región», explicó.
Sin embargo, Romero enfatizó que, dado el contexto electoral, «ninguna línea de investigación debe ser excluida».

