La popular influencer mexicana, Kimberly Loaiza, y su esposo, Juan de Dios Pantoja, han causado revuelo en las redes sociales al confesar que la supuesta infidelidad que generó controversia en semanas previas fue una estrategia de marketing para llamar la atención hacia el lanzamiento de su álbum ‘X Amor’. La confesión se hizo a través de un video en el que Loaiza anunció su «retiro» de las redes sociales.
En el video emotivo, Kimberly Loaiza explicó que la decisión de retirarse se debe a la necesidad de dedicar más tiempo a sus hijos, Kima y Juan de Dios, debido al ritmo de vida agitado que lleva. Además, admitió que la estrategia de la falsa infidelidad fue un error y que sabía que afectaría la credibilidad de su palabra. Sin embargo, muchos internautas han expresado escepticismo y dudas sobre la autenticidad de su retiro.
La controversia no solo gira en torno al engaño, sino también a la aparente contradicción entre el anuncio del retiro y los planes futuros de Kimberly Loaiza. A pesar de su despedida, se mencionó que aún queda por lanzar la versión ‘Deluxe’ de su álbum, hay una gira programada llamada «La Despedida», y se planea el lanzamiento de una línea de cosméticos.
Además, el álbum ‘X Amor’ debutó en el primer lugar de la lista global de Spotify, y fuentes cercanas aseguran que su compromiso con Warner Music y los promotores de sus conciertos sigue vigente. Esta situación ha llevado a algunos seguidores a cuestionar la autenticidad del retiro y considerarlo más como una estrategia de marketing para generar expectación.
Kimberly Loaiza también ha enfrentado críticas por presuntos ataques y similitudes con otras artistas, como Karol G, lo que ha generado controversias adicionales en su carrera musical. La reacción mixta de los internautas refleja la complejidad de gestionar la imagen pública en el ámbito digital y la influencia que pueden tener estas estrategias en la percepción del público.

