Por Soy Laguna Magazine
En el mapa empresarial de México existen figuras que hacen ruido… y otras que imponen respeto en silencio. Eduardo Tricio Haro pertenece, sin duda, al segundo grupo. No concede entrevistas, no aparece en cámaras y evita los reflectores, pero cada movimiento suyo reacomoda el tablero corporativo del país.
Su más reciente jugada —la adquisición del 7.2% del capital social de Grupo Televisa— volvió a poner su nombre en el centro del debate económico nacional. Para algunos se trató de un movimiento inesperado; para quienes conocen su trayectoria, fue solo otro paso lógico dentro de una filosofía que ha definido su carrera: diversificación, visión de largo plazo y lectura fina del mercado.
Un lagunero con alcance global
Nacido en La Laguna el 5 de agosto de 1963, Tricio creció entre ganaderos, agricultura y una ética del trabajo que marcó por décadas el desarrollo económico de la región. Su formación como Ingeniero Agrónomo Zootecnista en el Tec de Monterrey fortaleció su vínculo con el sector agroalimentario, donde comenzó su camino comprando y vendiendo vacas para financiar sus estudios.
Ese espíritu emprendedor evolucionó hasta encabezar la transformación de Grupo Lala de cooperativa regional a gigante multinacional. Sin embargo, su capacidad empresarial fue más allá de los lácteos.
Hoy, desde oficinas que mantiene en Torreón, articula un portafolio que abarca:
- Aviación
- Energía solar
- Alimentos
- Inversiones estratégicas en consejos corporativos
- Y ahora, medios de comunicación
Este entramado lo coloca como uno de los empresarios más influyentes de México, un articulador del capital que opera sin necesidad de cámaras.
La jugada Televisa: intuición y estrategia
La participación adquirida por Tricio proviene del fondo estadounidense Dodge & Cox, hasta ahora el segundo mayor accionista de Televisa después de la familia Azcárraga. Aunque la televisora aclaró que el movimiento no altera su control corporativo, los mercados lo interpretaron con claridad: confianza en la empresa y en su capacidad de adaptación digital.
Carlos Hermosillo, analista bursátil, considera la compra como “una inversión personal que complementa su portafolio”. Julián Fernández, director de MAR Capital, la define como “una estrategia de diversificación patrimonial inteligente y coherente con su estilo”.
En un entorno donde los medios tradicionales enfrentan el avance del streaming, las redes y la fragmentación del consumo, la apuesta es evidente: invertir en un gigante que está mutando para sobrevivir.
La filosofía Tricio: entrar en el momento exacto
Dos razones ayudan a responder por qué ahora y por qué Televisa:
1. Televisa está en plena transformación
- Contenidos diseñados para streaming
- Nuevos modelos de negocio
- Alianzas con plataformas internacionales
- Innovación en formatos y distribución
Es una empresa que, lejos de retroceder, busca reconfigurarse.
2. La visión empresarial de Tricio
La diversificación ha sido su sello. Entra a sectores en momentos clave y apuesta a activos con capacidad de recuperación y crecimiento a largo plazo.
Un referente nacional con raíces profundamente laguneras
Para La Laguna, la historia de Tricio es más que un caso de éxito empresarial: es un recordatorio de la fuerza económica de la región. Que uno de los empresarios más influyentes de México mantenga oficinas, vínculos y presencia en Torreón reafirma el papel de la Comarca como semillero de líderes que impactan en industrias globales.
Conclusión: una jugada silenciosa que resuena en todo el país
La entrada de Eduardo Tricio a Televisa no es solo una compra de acciones. Es una señal estratégica y un mensaje hacia el mercado: la televisión —renovada y digitalizada— sigue teniendo espacio en el futuro mediático de México.
Una vez más, Tricio mueve sus piezas con la precisión de quien entiende el cambio antes de que ocurra. No necesita portadas ni conferencias: su apuesta habla por él.
La revolución digital está aquí.
Y, discretamente, el lagunero vuelve a situarse en el centro del tablero.

