Como parte del nuevo acuerdo, el Reino Unido eliminará numerosas barreras no arancelarias para productos agrícolas y químicos de Estados Unidos, facilitando su acceso al mercado británico.
La eliminación de estas barreras busca fomentar el comercio bilateral y ofrecer a los consumidores británicos una mayor variedad de productos a precios competitivos. Además, se espera que esta medida impulse la innovación y la colaboración entre empresas de ambos países.

