En la jornada del 21 de abril de 2025, las acciones de Tesla Inc. cerraron con una caída de 5.75%, ubicándose en 227.50 dólares en la Bolsa de Nueva York.
La depreciación se atribuye a la reacción negativa ante las políticas de aranceles impulsadas por el expresidente Donald Trump y los recortes en el programa DOGE.
Las acciones de Tesla Inc. terminaron el día en 227.50 USD, tras perder 5.75% de su valor en una sola sesión.
Este descenso marcó una de las mayores caídas diarias del año para la automotriz, superada recientemente por desplomes ocasionados por informes de entregas y revisiones de marca.
Los inversores cuestionan el papel de Elon Musk como asesor en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), señalando que sus responsabilidades políticas distraen su atención de Tesla.
Analistas de Tech in Asia advierten que esta dualidad ha creado una “situación de alarma” para la marca, al desviar recursos y generar incertidumbre entre los consumidores.
Persiste la duda sobre el cronograma de un nuevo modelo de EV económico, proyecto que acumuló demoras y ha perdido credibilidad entre los accionistas.
Informes recientes apuntan además a un retraso en las entregas del primer trimestre, factor que contribuyó a una caída adicional del 6% este mes.
Según el Austin American‑Statesman, las ventas de Tesla cayeron 13% en el primer trimestre, anticipando un año complicado para el fabricante de vehículos eléctricos.
Wedbush Securities revisó a la baja el precio objetivo de la acción, advirtiendo que el próximo “company update” podría ser decisivo para revertir la tendencia.
Analistas coinciden en que la claridad sobre los planes de un EV de bajo costo y el posible repliegue de Musk de sus funciones gubernamentales serán claves para recuperar la confianza de los inversores.

