El gobierno de Claudia Sheinbaum ha intensificado sus esfuerzos para alinearse con la agenda proteccionista de Donald Trump con el objetivo de esquivar posibles aranceles sobre productos mexicanos. A pocos días de que comiencen las negociaciones en Washington, la administración mexicana ha reforzado su postura en materia comercial, especialmente en lo que respecta a frenar las importaciones asiáticas, con énfasis en China.
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El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, encabezará una delegación que viajará a la capital estadounidense para sostener reuniones clave con el secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick, y el representante comercial Jamieson Greer. La estrategia mexicana busca apelar a la unidad económica de América del Norte como vía para enfrentar las presiones arancelarias impuestas por Trump, quien ha reiterado su intención de implementar medidas comerciales más estrictas contra México si regresa a la Casa Blanca
Además de los aranceles, la agenda bilateral también incluirá temas sensibles como el combate al tráfico de fentanilo y la política migratoria. La postura de México es evitar confrontaciones directas con el expresidente estadounidense y, en su lugar, negociar acuerdos que permitan mantener el dinamismo de las exportaciones mexicanas, las cuales alcanzan más de 505,000 millones de dólares anuales.

