24.9 C
Torreón
jueves, julio 9, 2026
Ver Más

    La obispa Mariann Edgar Budde pide clemencia a Trump por migrantes y comunidad LGBT durante sermón en Washington

    Durante un servicio religioso realizado en la Catedral Nacional de Washington, la obispa Mariann Edgar Budde, líder de la Diócesis Episcopal de Washington DC, hizo un llamado directo al presidente Donald Trump para mostrar clemencia hacia los migrantes y la comunidad LGBT. Trump, junto a su esposa Melania y el vicepresidente J.D. Vance, escuchó el sermón desde la primera fila.

    En su mensaje, Budde instó al mandatario a reflexionar sobre el impacto de sus recientes decretos ejecutivos, que incluyen medidas restrictivas hacia los migrantes y la eliminación de derechos para la comunidad LGBT. La obispa destacó el miedo que estas políticas han generado en niños y familias. “Señor presidente: millones han puesto su confianza en usted. Le pido que tenga misericordia para la gente que ahora tiene miedo en nuestro país”, dijo Budde.

    Un llamado por los migrantes La obispa también abogó por los migrantes que trabajan en diversos sectores clave de la economía estadounidense. “Podrán no ser ciudadanos o tener la documentación apropiada, pero la vasta mayoría de los migrantes no son criminales. Pagan impuestos, son nuestros vecinos y miembros fieles de nuestras comunidades religiosas”, declaró.

    Budde también pidió al presidente compasión hacia las familias de migrantes cuyos hijos temen ser separados de sus padres. Además, instó a proporcionar acogida a quienes huyen de zonas de guerra y persecución.

    Reacción de Trump Al regresar a la Casa Blanca, Trump expresó su descontento con el servicio religioso. “No fue muy emocionante. No me pareció un buen servicio… Pudieron haberlo hecho mucho mejor”, declaró. Posteriormente, en su red social Truth Social, calificó a Budde como “una radical de izquierda que odia a Trump” y criticó su “tono desagradable”, llegando a pedir una disculpa de parte de la obispa y su iglesia.

    División de opiniones El sermón generó reacciones diversas en todo el país. Mientras algunos elogiaron a Budde por abordar temas de justicia y misericordia, otros la criticaron duramente. El representante republicano Mike Collins incluso sugirió, de manera sarcástica, que la obispa “debería ser añadida a la lista de deportaciones”, a pesar de que Budde es ciudadana estadounidense.

    Este evento subraya la polarización en torno a las políticas de Trump y la creciente tensión entre las instituciones religiosas y la administración presidencial.

    DEJA UNA RESPUESTA

    Por favor ingrese su comentario!
    Por favor ingrese su nombre aquí

    Articulos Relacionados