El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció un alto al fuego total en la Franja de Gaza entre Israel y Hamás, que tendrá una duración inicial de seis semanas. Este acuerdo marca la primera fase de un plan que busca avanzar hacia la paz definitiva en la región.
En una declaración televisada desde la Casa Blanca, Biden reveló que las negociaciones detrás de este acuerdo habían sido arduas y destacó su colaboración con el presidente electo, Donald Trump, afirmando que trabajaron como «un solo equipo» para alcanzar este logro.
«Un día histórico»
Visiblemente emocionado, Biden calificó este avance como un momento significativo en su trayectoria política:
«Estoy profundamente satisfecho de que este día haya llegado. Mi diplomacia nunca cesó en sus esfuerzos para conseguirlo.»
El mandatario destacó que el acuerdo es producto de una intensa diplomacia estadounidense y de cambios en el panorama geopolítico, como el alto al fuego en Líbano y el debilitamiento de Irán.
Un proceso en fases
El plan diseñado por la administración Biden contempla varias fases:
- Fase uno: Un alto al fuego inicial de seis semanas mientras se negocian los términos de un cese de hostilidades definitivo.
- Fase dos: Israel y Hamás negociarán acuerdos para poner fin permanentemente al conflicto.
Biden subrayó que si las negociaciones superan el plazo de seis semanas, el alto al fuego continuará hasta que se alcance un consenso.
Controversias y críticas
La administración Biden ha enfrentado críticas por su apoyo militar a Israel durante la ofensiva en Gaza, iniciada tras el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023. No obstante, Biden afirmó que la presión ejercida sobre Hamás y sus aliados en Irán fue fundamental para lograr esta tregua.
Por su parte, Trump se atribuyó parte del éxito en la mediación, afirmando haber logrado «mucho sin estar en la Casa Blanca».
Próximos pasos
El acuerdo representa un primer paso hacia la estabilidad en la región, pero Biden advirtió que aún quedan detalles críticos por negociar. Acompañado por el secretario de Estado, Antony Blinken, y la vicepresidenta, Kamala Harris, reiteró el compromiso de su administración con el proceso de paz:
«Estamos comprometidos a garantizar que esta tregua sea el principio de una solución duradera para la región.»
La comunidad internacional sigue de cerca este acuerdo, que podría ser un precedente en los esfuerzos de pacificación en Medio Oriente.

