La calidad del aire en Torreón alcanzó el nivel más bajo según el semáforo de contaminación, que clasifica los niveles en verde, amarillo, naranja, rojo y morado. Durante las festividades de fin de año, la pirotecnia y el aumento en el uso de asadores fueron los principales factores que contribuyeron a que el semáforo se ubicara en morado, el nivel más alto de contaminación.
La Secretaria del Medio Ambiente en Coahuila, Susana Estens de la Garza, reconoció la gravedad de la situación y señaló que el reto principal es mejorar la calidad del aire. Para ello, en 2025 se proyecta una inversión de 25 millones de pesos destinada a una estrategia integral que incluye la adquisición de equipos, capacitación y fortalecimiento de capacidades técnicas y recursos humanos.
Factores de contaminación
Además de la pirotecnia y las carnes asadas, las ladrilleras también contribuyen significativamente a la mala calidad del aire. Estens de la Garza subrayó que esta situación no es exclusiva de Torreón, ya que ciudades como Saltillo y otras localidades en México también enfrentaron picos de contaminación durante la temporada festiva. Sin embargo, enfatizó que “no es consuelo que esto ocurra en todas las ciudades”, ya que la contaminación afecta directamente la salud pública, especialmente a adultos mayores, niños, mascotas y aves.
Acciones y recomendaciones
La secretaria explicó que el semáforo de colores está ligado a recomendaciones específicas para la población, como evitar actividades al aire libre en niveles altos de contaminación. Asimismo, resaltó la necesidad de garantizar espacios públicos con condiciones que mejoren la calidad de vida.
Entre las acciones implementadas, se desplegó una red de sensores de bajo costo para monitorear la calidad del aire. Esto forma parte del diagnóstico y programa de trabajo que el gobierno estatal busca fortalecer en 2025 bajo el liderazgo del gobernador Manolo Jiménez.
Impacto en la salud
La mala calidad del aire representa un serio riesgo para la salud pública. Además de los daños directos al sistema respiratorio, también genera afectaciones al bienestar de las mascotas y las aves, que sufren las consecuencias del ruido y los contaminantes liberados.
El compromiso del gobierno es claro: atacar las fuentes de contaminación y mejorar la calidad del aire, un reto que requiere la participación de la sociedad para disminuir las actividades que contribuyen a este problema.

