Recientes disturbios en el Reino Unido, desatados tras un ataque con cuchillo en Southport que dejó tres niñas muertas, han sido capitalizados por la ultraderecha para intensificar el conflicto étnico y sectario. El ataque, perpetrado por Axel Rudakubana, un joven de 17 años de Cardiff con raíces ruandesas, provocó una ola de violencia contra musulmanes e inmigrantes, exacerbada por la desinformación y el miedo.
La ultraderecha se aprovechó de la imposibilidad inicial de revelar la identidad del agresor debido a las leyes de protección de datos, propagando rumores falsos sobre su origen y religión. Rosa Freedman, profesora de la Universidad de Reading, explicó que este vacío informativo fue usado para culpar a los inmigrantes musulmanes, alimentando el odio y la desconfianza que ya estaban presentes en la sociedad británica.
La campaña de desinformación ha sido impulsada por figuras como Stephen Yaxley-Lennon (Tommy Robinson) y Andrew Tate, quienes han utilizado sus plataformas en redes sociales para difundir mensajes antiinmigrantes y antimusulmanes. Esta estrategia ha incluido ataques directos contra la policía, cuestionando su imparcialidad y avivando la animosidad pública.
El fenómeno también ha sido favorecido por Elon Musk, propietario de X, quien ha sido criticado por permitir la propagación de desinformación y fomentar un ambiente hostil hacia las autoridades británicas. Mientras tanto, el Consejo Nacional de Jefes de Policía ha alertado sobre el impacto devastador de la desinformación en el orden público y ha instado a la población a ser cautelosa con la información que consumen y comparten en línea.

