El asesinato del líder de Hamas, Ismail Haniyeh, en Teherán la semana pasada ha capturado la atención mundial, con Israel señalado como el principal sospechoso detrás de la operación. Según un informe exclusivo de The Jewish Chronicle, el ataque fue meticulosamente planeado y ejecutado con precisión.
El Plan de Ataque
El operativo se llevó a cabo el 30 de julio de 2024, cuando Haniyeh fue invitado a Teherán para la inauguración del nuevo presidente iraní. La operación fue ejecutada por el Mossad, con la colaboración de dos agentes iraníes que formaban parte de la unidad de seguridad Ansar al-Mahdi del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), encargada de proteger el edificio y a sus huéspedes.
Los agentes del Mossad colocaron un dispositivo explosivo debajo de la cama de Haniyeh. El artefacto fue instalado el mismo día del ataque, a las 4:23 p.m., y fue activado remotamente alrededor de la 01:37 a.m., tras la llegada de Haniyeh a su habitación. La explosión fue precisa, destruyendo únicamente la habitación de Haniyeh y evitando daños colaterales significativos.
Minuto a Minuto del Operativo
- 4:23 p.m.: Los agentes colocan el dispositivo explosivo en la habitación de Haniyeh.
- 01:20 a.m.: Haniyeh y los demás invitados llegan al edificio.
- 01:30 a.m.: Haniyeh ingresa a su habitación y su guardaespaldas permanece fuera de la puerta.
- 01:37 a.m.: El dispositivo explota, matando a Haniyeh e hiriendo gravemente a su guardaespaldas, quien posteriormente muere.
Reacción y Consecuencias
Después del ataque, las autoridades iraníes realizaron una exhaustiva revisión del complejo y detuvieron a 28 oficiales militares y personal presente en el lugar, confiscando dispositivos electrónicos para rastrear comunicaciones. La indignación no solo se dirigió hacia la muerte de Haniyeh, sino también hacia la implicación de miembros del IRGC en la operación.
El reporte de The Jewish Chronicle destaca la minuciosa planificación y la capacidad operativa del Mossad. El asesinato de Haniyeh fue un paso significativo en las tensiones entre Israel y Hamas, y subraya la sofisticación de las acciones encubiertas israelíes en territorio hostil.
El informe también revela que Israel había tenido múltiples oportunidades para eliminar a Haniyeh en Qatar, pero evitó actuar para no perjudicar las negociaciones de rehenes mediadas por Qatar. La precisión y la coordinación del ataque en Irán reflejan la capacidad estratégica del Mossad en operaciones encubiertas a nivel global.

