China se encuentra en vísperas de completar una nueva fase en su ambiciosa misión lunar Chang’e-6, un hito crucial en el que intentarán recolectar las primeras muestras de la cara oculta de la Luna. Esta misión, lanzada el 3 de mayo de 2024, ha estado en órbita lunar desde hace casi un mes, aguardando las condiciones óptimas para su alunizaje.
El objetivo de la misión es aterrizar en la parte sur del cráter Apolo, situado en la cuenca del Polo Sur-Aitken. La maniobra de alunizaje está programada para las 00:00 UTC del sábado 1 de junio, lo que equivale a las 6:00 pm, hora de México.
Durante el alunizaje, el módulo de aterrizaje Chang’e-6 se separará del orbitador y se preparará para el descenso. Una vez en la superficie lunar, llevará a cabo comprobaciones iniciales y configuraciones necesarias para su funcionamiento.
Si todas las pruebas se superan con éxito, la nave comenzará la perforación y recolección de muestras de la superficie lunar. Se espera que estas muestras puedan llegar a pesar hasta dos kilogramos y la operación completa de recolección debería durar aproximadamente 48 horas.
Las muestras recogidas serán cargadas en un vehículo de ascenso, que se lanzará con la carga de regreso a la órbita lunar para acoplarse con su orbitador. Este proceso sigue una estrategia similar a la planteada para el Mars Sample Return, que busca recuperar muestras del planeta Marte.
Si todo transcurre según lo planeado por la agencia espacial china, se espera que estas valiosas muestras lleguen con éxito a la Tierra a finales de junio de 2024, lo que representaría un logro significativo en la exploración espacial y el estudio de nuestro satélite natural.

