La tercera ola de calor en Torreón, Coahuila, ha afectado gravemente a cerca de 300 migrantes que actualmente se encuentran en un campamento provisional en la región. Con temperaturas alcanzando los 43 grados centígrados a la sombra, muchos migrantes han enfermado, enfrentándose a condiciones extremas a las que no están acostumbrados.
Alison Lores, una migrante venezolana de 32 años que viaja con sus dos hijos pequeños, compartió su experiencia al llegar a Torreón. «El sol, el calor, el clima está bastante pesado, no estamos acostumbrados a este tipo de cosas», comentó. Alison relató que su travesía por México ha sido complicada, especialmente tras ser deportados desde Ciudad Juárez y ahora intentan nuevamente acercarse a la frontera para cruzar a Estados Unidos.
La falta de agua y las altas temperaturas han sido especialmente difíciles para los niños. «Hemos llegado hasta el punto de estar deshidratados totalmente», explicó Alison. Su hija sufrió fiebre y deshidratación severa durante el camino, presentando vómitos en medio del desierto. «Siempre encontramos personas buenas mexicanas que nos han ayudado tanto en comida, dinero», agregó.

