Irene Espinosa, subgobernadora del Banco de México (Banxico), ha indicado que es prematuro hablar de un ciclo prolongado de flexibilización, menos de un mes después de que el banco central redujera las tasas de interés por primera vez desde 2021. Espinosa destacó que el Banxico sigue de cerca las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), pero no se apega a sus movimientos.
El 21 de marzo, Banxico redujo su tasa de referencia en un cuarto de punto porcentual, llevándola al 11%. Sin embargo, Espinosa fue la única funcionaria que votó a favor de mantener la tasa sin cambios en un 11.25%.
La subgobernadora señaló que el banco enfrenta ciertos problemas de credibilidad respecto a la diferencia entre su proyección de inflación para fin de año y la estimación del mercado. Aunque aseguró que no es un problema relacionado con el mandato o la institución en sí, sino con las expectativas del mercado.
El futuro de la política monetaria de Banxico sigue siendo incierto, con la posibilidad de una pausa en la próxima reunión del 9 de mayo. La gobernadora Victoria Rodríguez Ceja ha reiterado que los ajustes a los costos de endeudamiento serán graduales y evaluados uno a uno, dependiendo de la información disponible.
Además, Espinosa expresó preocupación por la sostenibilidad fiscal de Petróleos Mexicanos (Pemex), señalando que la empresa ha recibido un gran apoyo del Estado sin cambios significativos en su gobernanza o modelo de negocio. Advirtió que esta situación podría afectar la sostenibilidad fiscal y las calificaciones soberanas, así como los costos de financiamiento y la economía en general.
En cuanto a la inflación, Banxico tiene una meta del 3%, más o menos un punto porcentual. Los precios al consumidor aumentaron un 4.42% en marzo respecto al mismo mes del año anterior, por debajo de las estimaciones de los analistas. La inflación subyacente, que excluye elementos volátiles, se desaceleró al 4.55%, también por debajo de las proyecciones.
El subgobernador de Banxico, Jonathan Heath, ha enfatizado la importancia de ser cautelosos y pacientes para evitar iniciar prematuramente un ciclo de normalización de la tasa de política monetaria.

