El pasado 1 de abril, más de 250 trabajadores de la salud recibieron una noticia impactante: fueron despedidos del Hospital General de Gómez Palacio de manera sorpresiva. Según relatan los afectados, un comunicado les informó que a partir de esa fecha ya no debían presentarse a trabajar, lo que desencadenó una serie de protestas durante la tarde-noche del lunes y la mañana del martes.
La situación llevó a una notable preocupación entre el personal sanitario, quienes se vieron enfrentados a la incertidumbre laboral y a la búsqueda de respuestas sobre su futuro profesional. Ante esta situación, el Gobernador de Durango, Esteban Villegas, anunció que el IMSS Bienestar decidió extenderles el contrato por tres meses más, con la esperanza de encontrar soluciones que les permitieran conservar sus empleos.
Sin embargo, los trabajadores de la salud manifestaron su desacuerdo con esta medida, argumentando que no les brindaba una garantía laboral sólida y que preferían buscar alternativas más seguras para asegurar su estabilidad laboral.

