Uruapan, Michoacán — 3 de noviembre de 2025 — Nuevos detalles sobre el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, revelan que el crimen habría sido planeado por una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que opera en la región aguacatera de Michoacán.
Según información revelada por el periodista Luis Chaparro, los atacantes habrían sido ofrecidos 50 mil pesos en total —25 mil por persona— para ejecutar el magnicidio durante las celebraciones del Festival de Velas el pasado 1 de noviembre.
El pago aún no se había realizado al momento del crimen, lo que sugiere que los sicarios eran de bajo rango dentro de la estructura del CJNG. De acuerdo con el testimonio de uno de los sicarios detenidos, los atacantes se acercaron a pie hasta el alcalde, quien participaba en un acto público rodeado de ciudadanos y familiares. Uno de ellos fue abatido en el lugar y el otro detenido tras intentar escapar.
El monto ofrecido —menos de 3 mil dólares por ambos— pone en evidencia el bajo costo con el que los grupos criminales cometen crímenes políticos de alto impacto en México.
Fuentes federales confirmaron que la orden de ataque fue emitida por una célula del CJNG que opera en la zona productora de aguacate y limón, donde Manzo había denunciado días antes extorsiones y amenazas contra productores locales.
El asesinato se produce a apenas diez días de que Manzo grabara un mensaje público en el que llamaba a combatir al narcotráfico y la extorsión en la región, con la frase: “Ni un paso atrás”, que ahora se convierte en un trágico símbolo de su postura frontal contra los grupos criminales.
La Fiscalía General de Michoacán, junto con autoridades federales, continúa las investigaciones para desarticular la célula responsable y llevar ante la justicia a los involucrados, mientras que la sociedad de Uruapan permanece consternada por la pérdida de su líder local.

