La discusión y votación del decreto para modificar la Constitución en materia de reforma del Poder Judicial está prevista para este martes 10 de septiembre en la Cámara de Senadores. El voto del senador Miguel Ángel Yunes Márquez (PAN) se ha convertido en el centro de atención, dado que podría determinar el futuro de la enmienda constitucional.
Yunes Márquez, senador de primera minoría por el estado de Veracruz e hijo del exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares, podría ser clave para la aprobación de la reforma que propone la elección directa de ministros, jueces y magistrados. Rumores recientes sugieren que el senador podría renunciar a su militancia en el PAN para unirse a los partidos Movimiento Regeneración Nacional (Morena) o Verde Ecologista de México (PVEM), lo que aseguraría la mayoría calificada necesaria para aprobar la reforma.
El grupo parlamentario de Acción Nacional (PAN) ha tomado precauciones para evitar que Yunes Márquez falte a su palabra. Desde la tarde del lunes, los 21 senadores panistas y sus suplentes han estado en una especie de cuarentena para garantizar su presencia en la sesión crucial. Guadalupe Murguía, coordinadora del grupo parlamentario del PAN, hizo un llamado público para que Yunes Márquez confirme su postura respecto a la reforma, denunciando presiones indebidas y ofertas corruptoras por parte del gobierno federal.
La polémica en torno a la votación también ha surgido debido a la interpretación de la mayoría calificada necesaria para aprobar la reforma. Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Mesa Directiva del Senado, ha insistido en que se necesitan 85 votos para alcanzar la mayoría calificada, mientras que la oposición sostiene que se requieren 86 votos.
Los 15 senadores del PRI, bajo el liderazgo de Manuel Añorve, también están preparados para rechazar la reforma si la mayoría de Morena decide someter el decreto a votación. Añorve ha exigido una respuesta jurídica sobre el estado de los amparos que han solicitado la suspensión del proceso legislativo.
Además, Monseñor Ramón Castro, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), ha criticado la reforma, señalando que no aborda las necesidades de una revisión integral del sistema de justicia en México y que podría afectar la autonomía del Poder Judicial. Castro ha instado a los senadores a reflexionar profundamente sobre el impacto de la reforma, considerando las opiniones de jueces, magistrados y expertos en derecho.
La situación en el Senado sigue siendo incierta, y la decisión de Yunes Márquez podría inclinar la balanza en un momento crítico para la reforma judicial.

