La épica megaproducción dirigida por Ridley Scott, «Napoleón», ha generado un intenso debate entre los críticos y los espectadores sobre la línea entre la libertad creativa y la precisión histórica. La película, protagonizada por Joaquin Phoenix como el líder militar francés, ofrece una visión particular de la vida y las hazañas de Napoleón Bonaparte, centrándose no solo en sus proezas políticas y militares, sino también en su relación tumultuosa con Josefina de Beauharnais, interpretada por Vanessa Kirby.
A pesar de los logros técnicos de la película, que le han valido tres nominaciones a los premios de la Academia en categorías como Mejores efectos especiales y Mejor diseño de vestuario, «Napoleón» ha recibido críticas mixtas en cuanto a su representación histórica. Particularmente controvertidas han sido las escenas que presentan eventos históricos cuestionables, como el bombardeo de las pirámides egipcias por parte de la artillería francesa y la presencia de Napoleón en la ejecución de María Antonieta.
El director Ridley Scott ha defendido su obra con vehemencia, argumentando que el compromiso con la precisión histórica podría limitar la narrativa y su impacto emocional. Confrontacional y sarcástico, Scott ha respondido a las críticas de los historiadores diciendo: «Cuando tengo problemas con historiadores, pregunto: ‘Perdone, ¿estuvo usted allí? ¿No? Pues cállate la boca'».
«Napoleón» se estrenó en cines con una duración de 2 horas y 38 minutos y ahora llega a la plataforma de streaming Apple TV+ a partir del viernes 1 de marzo de 2024. La película invita a los espectadores a reflexionar sobre la naturaleza de la ficción histórica y el equilibrio entre la creatividad artística y la fidelidad histórica.

