
La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos ordenó el cierre temporal del espacio aéreo en El Paso y luego levantó la restricción tras aclarar que no hay amenaza para la aviación comercial.
El cierre tomó por sorpresa a autoridades y aerolíneas.
La FAA emitió un aviso que restringía todos los vuelos hacia y desde el Aeropuerto Internacional de El Paso, Texas.
Medida inesperada
La restricción comenzó durante la noche del martes y estaba programada para durar 10 días.
Suspendía vuelos comerciales, de carga y aviación general.
El área afectada incluía un radio de unos 16 kilómetros alrededor de El Paso e incluso parte de Santa Teresa, Nuevo México.
La FAA clasifica ese tramo como “espacio aéreo de defensa nacional”.
El aviso señalaba que pilotos podrían ser interceptados o detenidos si violaban la restricción.
La agencia citó “razones especiales de seguridad” sin dar detalles específicos.
No se ofreció información pública sobre el origen de la inquietud inicial.
Algunas versiones señalaron que la medida podría estar relacionada con drones o actividades de seguridad cerca de la frontera, aunque no fue confirmado oficialmente por la FAA.
Reapertura y normalización
Horas después del anuncio, la FAA informó que levantaba el cierre del espacio aéreo.
Aseguró que “no existe amenaza para la aviación comercial” y que los vuelos se reanudarían con normalidad.
Aeropuertos, aerolíneas y viajeros recibieron la noticia con alivio.
Las operaciones regresaron gradualmente tras la comunicación oficial.
El cierre temporal afectó vuelos de grandes aerolíneas como Southwest, United, American y Delta.
Algunas rutas fueron canceladas o desviadas durante la interrupción.
Autoridades locales y representantes políticos manifestaron su sorpresa por la falta de información anticipada.
El Paso es un centro de transporte clave en el oeste de Texas, con conexiones a importantes destinos nacionales y comercio transfronterizo con México.

